HUELLAS FOLCLÓRICAS: El Socabón y la Mejoranera … ¡Huellas que se están perdiendo!

La cantadera en nuestra tradición, es una costumbre arraigada entre los grupos populares de Panamá. Como toda manifestación folclórica es espontánea, por lo tanto, sigue el camino natural de las cosas, principio único, de la actividad vernacular. El Socabón y la Mejoranera, instrumentos de cuatro y cinco cuerdas respectivamente, han sido utilizados tradicionalmente dentro de una limitada región que abarca parte de las provincias de Herrera y Veraguas donde se han impuesto los bailes zapateados llamados: BAILES OCUEÑOS. Esta circunstancia obedece a que es justamente en Ocú, donde éstas manifestaciones se dan con mayor profusión; y de donde son oriundo los tocadores más diestros. Y  es desde allí donde se difundió a otras regiones del istmo.

Se dice que nuestro antepasados consideraban a uno el macho y a la otra la hembra.

Cuando estos dos instrumentos salen del ecúmene ocueño, el genio del cantador rural los convierte en instrumentos para canto. Es de la Mejoranera y el Socabón, de donde se derivan los sones que dan características propias a los “torrentes” conocidos; a excepción de: El Pasitrote, el María y el Gallinolamento. Con el correr del tiempo, el Socabón a caído en deshuso. Todos los que cantan mejorana sienten un peculiar cariño por esos instrumentos; sin embargo, el problema es más difícil de lo que aparenta ser. Explicamos. Primero, la Cantadera  y su práctica generalmente la realizan los hombres que por lo regular tienen voz de tenor. Segundo, nuestros instrumentos tienen afinamientos por seis, por veinticinco y el recurso de las peraltas bajas y las peraltas altas; además de otros afinamientos creados por los tocadores, los cuales enriquecen su ejecución. Y es así donde comienza el problema.  Cada uno de estos temples transportan el instrumento vernacular con tonos que rebazan la facultad normal del cantor. Pudiera decirse que los afinamientos que los tocadores  proponen a los cantadores, sólo pueden ser vocalizados con voces de soprano; sin embargo no es óbice para que el “machismo” del ente folk trate de competir con el instrumento; por lo que hace esfuerzos sobrehumanos para resistir los tonos.

INSTRUMENTO DE 4 CUERDAS

Si a esto agregamos que los intérpretes de éste género no dominan ninguna técnica de canto, tendríamos que colegir, que muchas voces jóvenes con muy buenas facultades acabarían frustrados, o con nódulos en las cuerdas vocales por el esfuerzo innecesario de querer demostrar  que “tienen pecho” (término usado en nuestro folklore para calificar las voces de alto registro). De este hecho es de donde surge el “mito” de que el instrumento es sólo para cantadores auténticos y que recoge con mucha sabiduría el siempre recordado MIN DOMÍNGUEZ (q.e.p.d.) en su décima:

CÓMO SE CANTA LA MEJORANA. “Hay un Socabón llanero de fuertes ejecuciones como otros mentados sones Valdivieso y Zapatero. Que aunque el pecho sea de acero se vence en horas tempranas y no son palabras vanas estos sones son señores los amansa cantadores CANTANDO LA MEJORANA Aunque Min Domínguez habla de “sones” y con ellos se refiere a los “torrentes”, hay que percatarse por extensión de lo que venimos tratando; de que Min más que nada, está haciendo referencia a los “temples”, que son los verdaderos AMANZA CANTADORES.

Finalmente, si no queremos que desaparezca el SOCABÓN, salgamos a buscarlo. Si queremos la MEJORANERA como único recurso para el acompañamiento de tan difícil arte, alguien debe hacerlo, no imponerlo. EL INAC tiene la palabra. Entrevistamos al Tío Pille Collado ( No quisimos alterar el texto original por ello que SOCABÓN esté con B ). ¿Cómo estará bien escrito?.

Grupo Descalzos: #RevistaGuaricha #DejandoVerLoNuestroYAlgoMás

Más información en: https://www.instagram.com/grupodescalzos/ Este artículo publicó en el año 2001 en la 2da Edición #RevistaGuaricha 

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